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Pediatría

Los primeros días en casa con tu bebé

Si acabáis de ser padres, con seguridad estáis experimentando muchas sensaciones nunca antes vividas. La llegada del primer bebé al hogar es un momento de gran alegría, pero también de preocupaciones y dudas sobre muchas cuestiones que surgen en el día a día del cuidado de un recién nacido. En este artículo, vamos a tratar de resolver las más habituales.

1. ¿A qué temperatura conviene tener la casa cuando llega un bebé? ¿Cuál es la temperatura adecuada de un recién nacido?

La temperatura ambiente recomendada para los recién nacidos debe estar entre 22 y 26ºC. Según la época del año, podemos usar aparatos de aire acondicionado o de calefacción para conseguir esta temperatura ambiente ideal, siempre intentando que, en caso de aparatos de aire, éste no impacte de forma directa sobre el recién nacido.

Los recién nacidos deben estar “calentitos” para no “perder calorías” de la alimentación en mantener una adecuada termorregulación. La temperatura axilar recomendada para un recién nacido es de 36,5 a 37,4º C. Resulta útil hacer una medición de la temperatura una vez tenemos al bebé en casa, con la ropa y sábanas/mantas que consideremos adecuadas. Una vez que confirmamos que mantiene una temperatura normal, no se recomiendan mediciones repetidas rutinarias de la temperatura, pero sí cuando notemos algo anormal como que no come bien, que se encuentra irritable o decaído, o que al cogerle tenemos sensación de notarlo caliente.

2. La alimentación del recién nacido

Antes del alta de maternidad, deben haberos explicado de forma detallada cómo debéis alimentar a vuestro bebé en sus primeros días de vida. De forma muy resumida, recordaremos los puntos más  importantes.

  • Lactancia materna exclusiva

La lactancia materna exclusiva es  la alimentación más saludable para el recién nacido. Las principales sociedades científicas recomiendan la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad, porque previene muchas enfermedades y disminuye el riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante.

Aunque el pecho se debe ofrecer “ a demanda”, según las necesidades del bebé, en los primeros días de vida y hasta que el recién nacido empieza a ganar peso, se debe “insistir” , ofreciendo el pecho frecuentemente (cada 2-3 horas) para que el bebé se ponga al pecho al menos 8- 12 veces al día . De esta forma se favorece una adecuada producción de leche por la madre y se disminuyes el riesgo de complicaciones en el recién nacido (deshidratación por excesiva pérdida de peso, superior al 10% del peso al nacimiento).

  • Lactancia artificial

Si por indicación médica (pérdida excesiva de peso, medicación materna que contraindique la lactancia materna…) o por deseo de los padres, se va a alimentar al recién nacido con leche adaptada o de inicio (leche tipo 1) los biberones se deben preparar mezclando con agua hervida la leche en polvo con la siguiente proporción: 1 cacito raso de leche en polvo por cada 30ml de agua hervida (60 ml de agua para dos cacitos de leche en polvo, 90 ml para 3 cacitos y así sucesivamente). Los biberones se ofrecen cada 3 horas y las cantidades se van aumentando según el apetito del bebé.

3. ¿ Qué medidas podemos tomar para disminuir el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante?

  • El bebé debe dormir boca arriba (no boca abajo ni de lado)
  • Evitar el sobrecalentamiento, no abrigarlo en exceso
  • No fumar en el entorno del niño
  • Se recomienda un colchón firme, evitar almohadas, muñecos, dispositivos antivuelco u otros objetos sueltos en cuna
  • Se recomienda que duerma en su propia cuna, en la misma habitación con los padres, hasta los 6 meses
  • Usar chupete, a partir del mes de vida, durante el sueño
  • Para prevenir las deformidades de la cabeza (plagiocefalia), cuando el niño esté despierto ponerlo boca abajo, hablando y jugando con él.

4. ¿Cuántas veces es normal que el bebé realice micción o deposición? ¿Cada cuánto se cambian los pañales?

La frecuencia con la que los recién nacidos precisan cambios de pañal es muy variable, en general hay que cambiarles cada vez que tengan el pañal mojado o con deposición.

Un recién nacido puede realizar entre 4 y 12 micciones al día . La frecuencia normal de las deposiciones también es muy variable, desde 6- 8 veces al día hasta sólo una deposición cada varios días. En general, los bebés alimentados al pecho hacen deposiciones menos consistentes y con mayor frecuencia que los bebés alimentados con biberón, pero en ambos es normal pue pasen varios días sin hacer deposición siempre que no haya rechazo de alimento, vómitos o distensión abdominal.

La mejor manera de limpiar el área del pañal es con algodón húmedo con agua y un jabón suave para bebés. Mantener el área limpia y seca evita la dermatitis del pañal. Si apareciera irritación en la zona del pañal, se puede usar una crema barrera con óxido de zinc o vaselina.

5. ¿Se pueden cortar las uñas?

Sí, pero inicialmente es mejor no usar tijeras sino una lima para bebés que permite mantener las uñas cortas de una forma suave y segura, sin riesgo de lesiones involuntarias.

6. ¿Cómo debemos curar el cordón umbilical?

Las evidencias científicas actuales no recomiendan el uso rutinario de alcohol ni otros antisépticos, que sólo se plantean en casos concretos. Mantener el cordón umbilical limpio y seco es suficiente para un adecuado cuidado del mismo. Se recomienda que el pañal quede por debajo del cordón umbilical para evitar contaminación con la orina o las deposiciones. El tiempo medio normal hasta la caída del cordón es de dos semanas, pero en un porcentaje pequeño de niños puede tardar hasta 3 o 4 semanas. Si observas signos de infección como enrojecimiento de la piel alrededor del cordón  o secreción espesa o maloliente, debes consultar con el pediatra. Es normal observar pequeñas cantidades de sangre porque en el interior del cordón hay vasos sanguíneos.

7. ¿Cómo y con qué frecuencia puedo bañar a mi bebé?

En el recién nacido se recomienda un baño breve, en una habitación templada, con agua tibia (caliente pero que permite introducir nuestra muñeca o codo) con una pequeña cantidad de jabón no perfumado especial para bebés. Puede realizarse a diario (es un baño breve)  o cada 2 o 3 días. En general, la piel del recién nacido no necesita cremas ni aceites, pero si está muy seca se puede aplicar una pequeña cantidad de crema hidratante especial para bebés.

8. No debo preocuparme por mi bebé si tiene….

  • Hipo
  • Pequeño sangrado vaginal (metrorragia) en las niñas: es como una “pequeña regla” por un descenso brusco tras el nacimiento de los estrógenos (hormonas sexuales femeninas) que recibían a través de la placenta dentro del útero. Cede en poco tiempo.
  • Ruido nasal : el llamado “cornaje nasal” es un ruido como de obstrucción de las fosas nasales que es normal en el recién nacido por una pequeña inflamación de la mucosa nasal (rinitis) por sequedad.
  • Erupción en la piel consistente en “ronchas rojas” con un pequeño “granito” central. Se llama “Eritema Tóxico” del recién nacido, pero es una lesión benigna muy frecuente, que se resuelve  en pocos días.
  • Manchas de color naranja- ladrillo en el pañal: este hallazgo corresponde a la presencia en la orina de cristales de urato, lo cual es normal en los primeros días de vida, dado que la orina del recién nacido suele estar muy concentrada (si se prolonga muchos días, puede ser un signo de insuficiente alimentación)

9. Debo de acudir a un servicio de Urgencias Pediátricas si mi bebé…

  • Tiene Tª > 37,5- 38ºC
  • Rechaza la alimentación de forma mantenida
  • Presenta vómitos repetidos
  • Respira con dificultad

Estas pocas situaciones precisan valoración médica no demorable por parte de un pediatra, porque pueden corresponder a enfermedades  con necesidad de tratamientos urgentes. Por el contrario, siempre que veamos que nuestro bebé mantiene buen estado general, una temperatura normal y una alimentación adecuada, debemos estar tranquilos porque estos son los indicadores más importantes de salud en un recién nacido.

 

Dra. Lucía Sanguino López

Especialista en Pediatría HLA Vistahermosa